Se presenta el tratamiento de un sujeto masculino de 27 años con criterios para trastorno adaptativo (TA) con ansiedad mixta y ánimo depresivo, trastorno por consumo de alcohol moderado y consumo frecuente de cannabis. La intervención se enfocó desde la psicoterapia cognitivo conductual priorizando las técnicas cognitivas (reestructuración cognitiva) y las técnicas conductuales (planificación de actividades, registro de conductas, ensayos de conducta, moldeamiento), así como entrenamiento en
habilidades sociales, psicoeducación y la entrevista motivacional como herramienta clínica. Entre los objetivos clínicos se incluyó mejorar la autorregulación emocional, desarrollar habilidades sociales y asertividad como estilo comunicativo, consolidar rutinas y actividades saludables, recuperación de vínculos sociales y la eliminación del consumo de sustancias. Después de 15 sesiones de intervención se apreciaron cambios significativos en las medidas pretest (BAI, EAR, AUDIT) así como mejora en la rutina, número de actividades y percepción subjetiva de malestar. Los beneficios terapéuticos se mantuvieron durante los siguientes tres meses de seguimiento. Los resultados obtenidos sugieren que la intervención cognitiva-conductual es eficaz para la intervención del TA, sin embargo, se requiere de protocolos de intervención con mayor número de sesiones para abordar el consumo de sustancias.
Enoé Parada Farias