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Música como herramienta terapéutica para niños con autismo

Música como herramienta terapéutica para niños con autismo

Durante años, se han llevado a cabo numerosos estudios que han ilustrado los efectos psicológicos de la música, lo que ha conseguido que la musicoterapia sea reconocida como una vertiente terapéutica de valor.

¿Qué es la musicoterapia?

En 1996, la Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT) definía la musicoterapia como el “uso de la música y/o de sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía, armonía) realizada por un musicoterapeuta especializado con un paciente o grupo, en un proceso diseñado para facilitar y promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización u otros objetivos terapéuticos relevantes, con el fin de cambiar y satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas”.

Así pues, la musicoterapia ha sido utilizada en los últimos años como una herramienta terapéutica que ha permitido establecer una nueva forma de interrelación entre el paciente y el terapeuta, especialmente en casos de niños con trastorno del espectro autista.

Este hecho ha sido posible gracias a que las personas con autismo muestran una preferencia, una predisposición y una capacidad de respuesta mayor a los distintos estímulos sonoros, cuando éstos son musicales.

Por ejemplo, se ha demostrado que los niños con Trastorno del Espectro Autista muestran conductas musicales tales como:

  • Repetición de fragmentos de canciones escuchadas.
  • Reproducción de ritmo espontáneo.
  • Atracción por ciertos sonidos, timbres o fuentes sonoras.
  • Realización de movimientos espontáneos ante cierto tipo de música.

Beneficios de la Musicoterapia

Los objetivos terapéuticos que persigue la musicoterapia en niños autistas según Cora A. Leivinson son:

  • Colaborar en su proceso de conexión con el mundo que lo rodea.
  • Favorecer la relación con su familia y con otras personas.
  • Estimular un desarrollo lo más armónico posible instaurando nuevas formas de expresión de las emociones, comunicación y movimiento.
  • Desarrollar y afianzar la motricidad gruesa.
  • Conseguir un mejor desarrollo neuromotor mediante juegos funcionales.
  • Estimular de manera general y según la problemática particular, aspectos del desarrollo del menor como por ejemplo la comunicación, las destrezas para establecer relaciones sociales o el lenguaje expresivo y receptivo.
  • Estructurar adecuadamente la sensorialidad en su esquema corporal.
  • Desarrollar la agudeza de los sentidos: háptico-visual-auditivo-gustativo-olfativo.
  • Estimular el diálogo rítmico del niño con su entorno.
  • Favorecer conductas de autodeterminación y creatividad.

¿Qué funciones hace un musicoterapeuta?

Por lo que hace a los recursos con los que cuenta un musicoterapeuta a la hora de realizar una intervención musicoterapéutica son:

  • Empleo de patrones musicales (vocalizaciones repetitivas, ritmos de golpear objetos, ecolalias…) para desarrollar música a partir de ellos.
  • Uso de canciones sencillas que ayuden a mejorar la comprensión tanto del mensaje verbal como no verbal.
  • Distracción provista por el estímulo musical que provoca que disminuyan los comportamientos repetitivos gracias a que el cerebro está ocupado procesando la información del estímulo musical.
  • Utilización de improvisaciones rítmicas que permitirán descargar la agresividad y descubrir sonidos creados por ellos mismos.
  • Creación de ritmos con objetos como cuerdas, cintas, bastones…para abordar situaciones de juego, ritmos, escenografía o incluso de teatro.

¿Qué tener en cuenta para plantear musicoterapia?

Sin embargo, antes de diseñar un plan de intervención que incluya técnicas de musicoterapia, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • La música es un medio de rehabilitación, nunca el tratamiento definitivo.
  • La música no solo puede relajar, sino que también puede alterar, estresar o provocar desagrado.
  • El terapeuta debe poseer los conocimientos y las técnicas necesarias para utilizar los recursos de la musicoterapia.
  • La música genera distintas reacciones en cada persona, por lo que se debe tener un conocimiento exhaustivo del paciente.
  • La música posee cierto poder tanto a nivel neurológico, físico como emocional, constituyéndose, así como una herramienta más dentro del desarrollo del ser humano.
  • Saber distinguir cuando se emplea sonido con distintas formas, matices o timbres (melodía, armonía, voz, coro, instrumentación. etc.) de cuando éste deja de serlo y se convierte en ruido.
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