| El secreto para sobrevivir a las comidas familiares en Navidad es ser flexible |
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- 3 de diciembre de 2010 - En la actualidad las familias cada vez son más grandes y complejas: padrastros, abuelos por parte de la segunda mujer del padre, excuñados… hecho que facilita la aparición de conflictos. Ahora, en épocas navideñas, cuando las familias se reúnen con más frecuencia, nos vemos obligados a compartir mesa con ese primo con el que no nos hablamos o acabamos todos enfadados porque se ha hablado de temas políticos durante la sobremesa. Raimon Gaja, psicólogo clínico Director de ISEP y autor del libro Con la familia bien, gracias comenta que “en una familia no es obligatorio que todos los miembros se lleven bien y no se puede obligar a nadie a pertenecer a ningún grupo, ni que sea al grupo familiar” y añade que “a grandes trazos, para llevarse bien con todos es necesario mantener el sentido lúdico en los encuentros familiares (lugar donde afloran la mayoría de asperezas entre los distintos miembros del clan) y potenciar el sentimiento de pertenencia o arraigo”. |