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Atención temprana de niños, herramienta de aprendizaje natural

Máster en Atención temprana

El proceso de aprendizaje consiste en realizar nuevas conexiones neuronales en nuestro cerebro. Desde que nacemos, nuestro cerebro está receptivo a todos los estímulos externos y, gracias a su adaptabilidad, se va modificando con cada nueva experiencia, conducta y estímulo.

La Estimulación Temprana ha estado tradicionalmente relacionada con la atención específica a menores con discapacidad o diferentes trastornos del desarrollo. No obstante, en la actualidad no solo se recomienda en casos que requieran de una intervención psicológica concreta, sino que es necesaria en todo tipo de niños. La formación en atención temprana es una de las herramientas que tanto profesionales de la educación como psicoterapeutas pueden utilizar para revolucionar las aulas del siglo XXI.

Una metodología alejada de planteamientos convencionales que buscan una única “respuesta correcta”, se centra en cómo aprende el cerebro de forma natural. Esto es, probando cosas nuevas, no obteniendo siempre la respuesta “correcta” y verdadera. Una educación de calidad fomenta la exploración del pensamiento alternativo, las respuestas múltiples y la autoconciencia creativa, así como acelera el desarrollo intelectual, emocional y motor de los más pequeños.

Es por ello que en las aulas de clases, algunas de las actividades que se realizan deben tener un carácter lúdico e integrar diferentes contenidos con el fin de despertar el interés y favorecer el aprendizaje de los niños. En el primer momento de escolarización de los niños, el tiempo ha de organizarse respetando los ritmos y necesidades básicas infantiles de alimentación, sueño e higiene. En esta etapa, las rutinas proporcionan seguridad y confianza a los niños, además de enseñarles nociones temporales.

Existen varias áreas de intervención en atención temprana. La primera de ellas es el área emocional. La educación emocional es un proceso continuo en que los niños empiezan a reconocer los sentimientos propios y ajenos y a desarrollar habilidades que les permitirán relacionarse con las personas de su entorno. El desarrollo emocional es indispensable para lograr una buena adaptación social y aumentar el sentimiento de pertenencia al grupo. Por ello, deben participar en actividades colectivas y en la celebración y ambientación de fiestas y tradiciones populares.

Respecto al área motora, el movimiento se constituye como el gran pilar del aprendizaje, la afectividad y el desarrollo intelectual. Las sesiones de clases de psicomotricidad han de ser dinámicas y activas. En ellas, los niños van tomando conciencia de su cuerpo en relación con el espacio y el tiempo y al mismo tiempo adquieren autonomía. También obtienen un mayor control postural, equilibrio y capacidad de movimiento. Al terminar cada sesión, se sugieren hacer unos minutos de relajación para fomentar en el futuro, que tengan control del estrés y la ansiedad. Asimismo, es óptimo que cada día tienen un tiempo para actividades al aire libre.

El desarrollo de la percepción visual es fundamental para aprendizajes posteriores y se puede trabajar en el aula con diversas entradas de estimulación incluyendo murales, láminas, cuentos, bits (dígitos binarios), juegos de atención y actividades de coordinación óculo-manual.

Por su parte, con la estimulación del lenguaje desarrollamos una mejor comunicación, tanto oral como gestual, a nivel comprensivo y expresivo. Una forma de que los niños aumenten su vocabulario es a través de narraciones de cuentos, expresión de deseos, ideas y sentimientos y el uso sistemático de los bits (enciclopédicos, matemáticos, de lectura)

El desarrollo del pensamiento lógico-matemático se realiza con actividades que fomentan la capacidad de razonar y de atención. Los niños deben empezar resolviendo problemas sencillos partiendo de lo cotidiano, por ejemplo, pueden realizar series, agrupar y clasificar objetos atendiendo a su forma, color, tamaño y peso.

En cuanto al área musical es importante señalar que la música y el ritmo modelan el cerebro y desarrollan las capacidades auditivas y expresivas. Por ello, los niños desde muy pequeños deben ser expuestos a diferentes sonidos que pueden relacionar con sensaciones y estados de ánimo.

Finalmente, la estimulación temprana también aborda el área artística. Y para potenciar su imaginación y creatividad, se emplean las primeras herramientas y se desarrollan destrezas manuales con actividades como el modelado, el rasgado, el pegado y la pintura. Los niños se expresan y disfrutan con sus producciones y las del grupo.

El Máster en Atención temprana de ISEP te descubrirá los beneficios de la atención temprana tanto para detectar de forma precoz los posibles riesgos de deficiencias, así como para diseñar programas de estimulación a niños menores de 6 años con trastornos del desarrollo o sin ellos.

 

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Un pensamiento en “Atención temprana de niños, herramienta de aprendizaje natural

  1. Nancy Teresa Rodríguez Cortés

    Muy expectante por la posibilidad de adelantar estudios a este nivel.
    Resido en Colombia. Espero poder estar en el grupo de Online. Gracias por la oportunidad

    Responder

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