ISEP

Nuestro objetivo es tu triunfo profesional

Abordaje terapéutico cognitivo conductual de los celos patológicos

Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas

Cuando en una relación de pareja se observa en uno de los dos unos celos fuera de lo común, no hay que engañarse creyendo que esa persona lo cela o la cela porque la ama con locura. Un hombre celoso o una mujer celosa empezarán por desconfiar de su pareja y poco a poco la relación se convertirá en un campo de batalla donde la comunicación y el diálogo estarán ausentes. Los celos pueden llegar al extremo de que la persona prohibirá a su pareja salir sola, hablar con sus amigos, arreglarse, vestirse bien y hasta trabajar pensando que le puede ser infiel en el trabajo.

Los celos pueden ser explicados como una emoción intensa que es experimentada cuando hay un deseo exagerado de poseer de forma exclusiva a su pareja. Representan inseguridad y generalmente los sufren personas que se sienten inferiores y amenazadas de perder su pareja. Los celos son autodestructivos, causan malestar, angustia, tristeza, estrés, nerviosismo, dolores de cabeza y hasta pueden ocasionar problemas más graves, como intentos de suicidio y psicosis. A través del Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas de ISEP el profesional estará capacitado para reconocer los distintos tipos de celos:

Celos manifiestos: cuando la persona desconfía de su pareja y la interroga sobre sus compañeros de trabajo, universidad, etc. Manifiesta enfado cuando ve a su cónyuge o novio(a) hablando con alguien sin estar él o ella presente. Desconfía aún más de la pareja cuando no logra hacerla confesar con quien habló o con quien se vio en el día y desea un reporte diario sobre su pareja y para eso la asedia constantemente.

Celos ocultos: en este caso la persona no reclama sobre hombres o mujeres amigos de su pareja, pero tiene actitudes groseras y reproches continuos hacia su pareja; intenta minimizarle a nivel profesional, o critica negativamente las actividades que realiza (deporte, ocio, etc.), así como a su entorno social (familia, amigos) con la finalidad de que no sienta superior bajo ninguna circunstancia.

Celos patológicos: la convicción y convencimiento en la infidelidad de la pareja es irrefutable y la seguridad de que la realidad tal como se percibe es absoluta, por lo que la vivencia celotípica puede ser completamente delirante. La idea delirante se considera como una “creencia personal falsa que se basa en inferencias incorrectas sobre la realidad externa, creencia que se sostiene con firmeza a pesar de lo que creen casi todos los demás y a pesar de lo que constituye una prueba o evidencia obvia e indiscutible de lo contrario ” (APA, 1994). En este caso, lo importante no son los celos en sí, sino el delirio de engaño que existe detrás de los mismos (Santolaya, 2010).

Estos celos son extremos. La pareja persigue a su novio, amante o cónyuge y la vigila y acecha constantemente, le revisa el móvil, las prendas de ropa, la mochila y algunas veces incluso paga un detective privado para que siga a su pareja sin que ésta se dé cuenta. Cuando los celos patológicos aparecen en la relación para quedarse, lo más probable es que el miembro de la pareja que se intenta dominar desaparezca (Cahue, 2013).

Aunque tradicionalmente el tratamiento de elección para el trastorno delirante tipo celotípico ha sido siempre el abordaje farmacológico (neuroléptico e incluso algunos antidepresivos de última generación), desde la perspectiva de la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), el abordaje terapéutico de los celos patológicos (pasionales y obsesivos) se centra básicamente en la modificación de la creencia delirante y sus consecuencias emocionales y conductuales. Así lo enfoca también la formación en terapia de parejas de ISEP.

¿En qué se fundamenta esta aproximación terapéutica? y ¿cuáles son sus elementos básicos?

Objetivos terapéuticos: a través de estos enfoques se intenta que el paciente reconozca al delirio o celotipia como una creencia y no un hecho objetivo (A); Que  su delirio representa una reacción y un intento de dar sentido a su experiencia; Que entienda que muchas de las perturbaciones que sufre están ligadas al delirio (B) y, por lo tanto, no son consecuencias inevitables de su experiencia (A). Y, finalmente, que rechace (tras el proceso de discusión y comprobación) el delirio a favor de un marco explicativo alternativo (nuevo B) que es menos perturbador y produce menos afectaciones (nuevos C).

Formulación del problema: una vez establecida una relación de confianza con el paciente, finalizada la evaluación y determinado el grado de convicción en las creencias delirantes, se formula el problema del paciente explicando las posibles conexiones entre sus experiencias, su estilo interpersonal, los acontecimientos significativos, el inicio del problema y el análisis del ABC actual. Con el objetivo de que el paciente desarrolle una explicación alternativa y una formulación (ABC) propia, que sus perturbaciones emocionales no son el resultado de los delirios en sí, sino de las interpretaciones que él mismo hace de estos.

Disputa verbal: una vez entendido el sistema de creencias y los acontecimientos relacionados con la idea delirante se procede a su modificación. Para eso, es necesario debatir y poner a prueba las inferencias (afirmaciones que pueden o no ser verdaderas) que hace el paciente mediante el análisis de las evidencias y la generación de un marco alternativo. Como procedimiento para controlar los delirios, se emplea  la disputa verbal, proceso que se lleva a cabo a lo largo de la superposición de los siguientes pasos:

1. Cuestionar la evidencia de las creencias.
2. Cuestionar la consistencia interna y la plausibilidad del delirio.
3. Ofrecer una explicación alternativa de los acontecimientos.
4.Valoración de la idea delirante y explicación alternativa ante la nueva información disponible. Además, de debatir y poner a prueba las evaluaciones, sobre todo las que causan mayor malestar, se procede a diseñar con el paciente y llevar a la práctica experimentos conductuales que intentan validar o invalidar la creencia o parte de ella.

Para completar el trabajo se llevan a cabo distintas estrategias de carácter conductual encaminadas a reducir las conductas comprobatorias y los rituales de control que ejerce el paciente sobre el comportamiento de su pareja (llamadas constantes, controlar el móvil de su pareja, comprobación de olores, grabaciones de sonidos, etc.) mediante prevención de respuesta y búsqueda del acuerdo de ambas partes para no responder a las llamadas de seguridad, con el objetivo de eliminar el refuerzo negativo que suponen estas últimas para el cuadro sintomatológico del paciente.

De igual modo, se utilizan técnicas de desactivación y de exposición masiva (imaginada) a los temores con la finalidad de producir una saciación de los estímulos fóbicos y reducir la ansiedad derivada del malestar emocional que ocasionan dichos estímulos (fóbicos). Paralelamente, se realiza una modificación de los pensamientos o de las creencias distorsionadas asociadas con los temores fundamentales en los celos patológicos.

La formación y especialización con un Máster en Terapia de Parejas es indispensable para afrontar con seguridad y eficacia este tipo de casos.

Solicita información del Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas gratis y sin compromiso

2 pensamientos en “Abordaje terapéutico cognitivo conductual de los celos patológicos

    1. Marta Palomar

      Adelita si estás interesada en el Máster en Sexología Clínica y Terapia de Parejas solo tienes que rellenar el formulario que acompaña esta entrada del blog. Nuestro equipo de asesores contactará contigo en breve para resolver todas tus dudas.

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>